domingo

GRITO SIN VOZ

Tienes abierta el alma en una herida
por la que se te escapan los ardores,
has jugado y perdido la partida
y son tus juegos hoy de sinsabores.

Estás buscando en vano una guarida
abrigo en el otoño de tus flores,
arañando los bordes de tu vida,
perdiéndote en el ruido y los clamores.

Eres mujer estéril sementera
de instintos que se apagan cada tarde
en tu cuerpo febril de enredadera;

eres grito sin voz, eres alarde
de aquella deslumbrante primavera,
primavera sutil pero cobarde.