sábado

DE ABRILES Y ENEROS

Se fueron una tarde los abriles
a buscar otros nuevos derroteros,
se quedaron conmigo los eneros
y apagaron las llamas juveniles.

Yo seguí transitando los senderos
soñando por soñar sueños febriles
a pesar de que huyeron los abriles
y tuve que seguir con los eneros.

"¡Abramos a la vida otras ventanas!"
gritaban los abriles ya lejanos,
"tienes que proseguir continuamente..."

"Ya no tienes que abrir otras ventanas"
susurran los eneros ya cercanos,
"tienes que descansar, ya es suficiente".