jueves

LA VIDA SIN TU VIDA

La vida sin tu vida languidece
en un ir y venir del desatino,
a veces girasol, otras espino
que ya no guías tú, como otras veces.

La vida sin tu vida es un mal vino
que ya me sabe a hiel, que no merece
el título de vida, sólo crece
por la inercia de andar en el camino.

Ni esa rosa desprende su fragancia,
ni esa habitación es una estancia
con un lecho al que nada se le olvida;

ni siquiera el adiós es despedida,
porque el adiós es signo de arrogancia
y ya no hay arrogancia sin tu vida.