martes

PORQUE TE QUERÍA


Entorné la puerta de la vieja casa
donde entre las sombras, a solas, vivías,
abrí las ventanas
a la luz del día
porque así lo quise, porque te quería.

Sequé aquella lágrima que se desprendía
por el blanco rostro, apenas marchito,
y mientras lo hacía
callabas el grito
que momentos antes resonó maldito.

Arranqué sonrisas a tus labios tristes
y borré la mueca del dolor añejo,
horizontes grises,
dolorosos, viejos,
quedaron conmigo apagados, lejos.


Y fuiste de nuevo corazón ardiente,
mirada brillante, caminar ligero,
volviste a la gente,
a la calle, al suelo,
a la equidistancia de infierno y de cielo.

Porque te quería levanté tu vuelo
sin otras razones, porque te quería,
pero en el intento
olvidé mi vida
y luego, al marcharte, se quedó vacía.

Alguna mañana, por la vieja casa
donde ayer vivimos y ahora vivo solo,
volverás cansada,
con los sueños rotos,
buscando de nuevo la luz de mis ojos.

Pero será tarde, no hay amor eterno,
ahora ya no tengo lo que ayer tenía,
ahora no te quiero
y lo que hice un día,
fue sólo por eso, porque te quería.