sábado

AME SU JUVENTUD

Amé su juventud, el rubio pelo
jugando con el viento y con su piel,
la mirada de niña color miel
acariciándome con cada anhelo.

Amé su juventud como ama aquel
que descubre una noche todo el cielo,
que descorre de pronto un negro velo
y encuentra los colores y el pincel.

Amé la juventud que se le escapa,
la luz que se le va, que se le tapa
tras las hojas marchitas del invierno;

el tiempo nos cambió de tal manera
que yo ya no soy yo ni ella quien era,
que mentí al jurar amor eterno.