sábado

NO ES UN ADIOS

Apenas las miradas se cruzaron
y tienen, de repente, que alejarse,
apenas comenzaron a besarse
y los besos, de pronto, terminaron.

Apenas comenzaron a mezclarse
las palabras, y entonces se acabaron,
los brazos que tan poco se abrazaron
dejaron, de repente, de atraparse.

Barquitos de papel, hojas al viento,
el destino desprecia al sentimiento,
le pone cuando quiere del revés.

No es un adiós lo que ahora mismo es,
lo que rompe la magia del momento
no es un adiós, es un hasta después.